Vallejo, el poeta más humano

Han pasado los años y las generaciones, y el poeta más humano, César Vallejo, vive entre nosotros. No vive en cuerpo presente, vive en sus legados

Redacción: Miguel Nicodemos Livia | Bicentenario | Publicado el: 06/01/2016 17:01
Vallejo, el poeta más humano

“Abrazó al primer hombre, echose a andar”. César Vallejo es, sin duda, el poeta del hombre. ¡Un hombre para otro hombre! Es poeta por naturaleza, hecho a imagen y semejanza  del hombre. “El hombre es la poesía de Vallejo”.

Han pasado los años y las generaciones, y el poeta más humano, vive entre nosotros. No vive en cuerpo presente, vive en sus legados: ‘Los Heraldos Negros’, ‘Poemas Humanos’, ‘Escalas Melografiadas”, ‘Fabla Salvaje”, “Trilce”, “España, aparta de mí este cáliz”, entre otros. Vallejo no solo significa poesía, sino actitud vital.

Para el poeta más humano, solo merece ser Dios el que ha sufrido, pero Dios no ha conocido el sufrimiento. Entonces evoca: “Dios mío, si tú hubieras sido hombre / hoy supieras ser Dios; / pero tú, que estuviste siempre bien, / no sientes nada de tu creación. / Y el hombre sí te sufre; el Dios es él…”

Nació en el ande peruano, en la noble Santiago de Chuco (La Libertad), pasó por Trujillo, luego por Lima y se estableció en París (Francia). El recorrido lo convierte en más sensible, humilde y generoso. En un determinado momento expresa: “Para solo morir, tenemos que morir a cada instante”.

El haber nacido podre, no condena a morir podre. Así como aprendió, también enseñó. A pesar de ello, Vallejo solía decir: “Soy un huérfano del idioma”. El que ha conocido al poeta del hombre, ha pisado los umbrales de la gloria y ha compartido su generosidad en los bulevares de París.

César Vallejo, es el más alto y penetrante de los poetas de habla hispánica. Sin embargo, los peruanos somos transeúntes y huérfanos en nuestro propio territorio. ¡Lejos, se vive mejor! Se fue de nuestro país Vallejo, y prometió volver cuando el Perú esté piedra sobre piedra. “…Y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada”.

Tras su recorrido por Madrid, escribió: ¡Cúidate, España, de tu propia España! “… ¡Cúidate de los que te aman! / ¡Cúidate de tus héroes! / ¡Cúidate de tus muertos! / ¡Cúidate de la República! / ¡Cúidate del futuro!..”

Se pasó más tiempo escribiendo, allá en el Viejo Continente. Conoció a Georgette y le exclamo: “Más no tengo para amarte sino el alma ardiente y fatigada y el exceso de mi desesperación”. De manera genérica: “Amor constante más allá de la muerte”. Cuando se impregna la fidelidad, el amor es la eternidad.

¡Nos dejó Vallejo! ¡Se fue! …Se fue lento y se fue! Las noches en París se quedaron áridas. En el momento, la vida es solo un recuerdo. “César Vallejo ha muerto, le pegaban /todos sin que él les haga nada; / le daban duro con un palo y duro / también con una soga; son testigos / los días jueves y los huesos húmeros, / la soledad, la lluvia, los caminos…”

img

Alfonso Ugarte no se tiró del morro

Historiador chileno Nicanor Molinare sostiene que la inmolación de Ugarte es una falsedad. Además, apunta que Justo Arias, jefe del batallón “Granaderos de Tacna”, fue un león y que Bolognesi murió como un perro.

img

El caso de Chile

Jorge Basadre, el “Arquitecto de la historia”, entregó en 1979 un ensayo indispensable para que los peruanos reflexionen acerca del éxito político del vecino del sur. Un texto inédito que no se debe dejar de leer.