La segunda reconstitución de Sendero Luminoso

Revelador análisis de experto en lucha antisubversiva establece que Sendero Luminoso está saliendo de su repliegue. Lo del mausoleo en Comas es solo un paso mas.

Publicado el: 26/09/2016 23:09
La segunda reconstitución de Sendero Luminoso

Las imágenes de un ritual en un “mausoleo” construido clandestinamente  en un cementerio municipal en Comas por los familiares de militantes de Sendero Luminoso fallecidos hace tres décadas, ponen en evidencia que esta organización está en permanente actividad y es capaz de desafiar al estado peruano, erigiendo un centro de “adoración” utilizando el argumento del derecho de todo ciudadano de dar una sepultura digna a sus muertos.

Este hecho, en realidad, es solo la punta del iceberg, la parte visible, lo evidente. Las verdaderas causas y ocultas intensiones reclaman un análisis más profundo y serio de lo que realmente significa esta súbita aparición de los senderistas en un acto con ribetes ceremoniosos.

La captura de Abimael Guzmán en 1992 generó resentimientos en Vladimiro Montesinos y originó la desactivación del GEIN en un contrasentido que nadie entendió porque se suponía que este grupo pudo haber terminado de destruir a Sendero Luminoso. Por el contrario, “el doc”, implementó una estrategia con la creación del grupo “Colina” y le hizo el juego a los terroristas con el supuesto “acuerdo de paz”. De ese modo, los senderistas ganaron tiempo para reorganizarse, replantear sus estrategias y fortalecerse como organización.

Desde entonces, los gobiernos descuidaron la estrategia contraterrorista del estado contribuyendo a fomentar una mayor dinámica entre los senderistas al interior de los penales y aquellos que estaban libres. Esto permitió la elaboración de un nuevo documento denominado “plan de construcción” que, con absoluta claridad, señala que Sendero “está saliendo del repliegue”.

El documento tiene varios ítems. En lo referente al “Partido” demanda “construir, consolidar y expandir”, basándose “en la Nueva Fracción Roja, fortaleciendo la izquierda, librando la L2L (lucha de dos líneas) para desarrollar en medio de la lucha de clases de las masas y servir a la II reconstitución en función del II congreso”.

Para tener una idea de lo que esto significa, es necesario señalar que la “I reconstitución” se llevó a cabo entre 1964 y 1979 y “parió” la “guerra popular” iniciada un año después, en 1980, en Chuschi, Ayacucho. Luego, se realizó el I Congreso senderista entre 1987-88.  Como se advierte del párrafo precedente, Sendero Luminoso ya está en la “II Reconstitución”, se preparan para el “II Congreso”, pero lo que no dicen, es que al final de la reconstitución aludida, debe darse el inicio de la “guerra popular” como ocurrió en 1980 en su proyecto de tomar el poder mediante las armas.

El documento mencionado demanda, además, “desarrollar lucha política, lucha reinvindicativa y lucha legal, siendo lo principal la “lucha política” (…) En el tema “legal” buscan ser reconocidos como “perseguidos políticos”. Eso explica que la parafernalia del “mausoleo” es para dejar “sentado” y “claro” en esos ámbitos que son “políticos” y no terroristas. Es casi seguro que estas imágenes, que causaron estupor nacional, serán utilizadas en las cortes internacionales en cumplimiento de su plan.

El simple análisis de contenido del aspecto “ideológico” en el  “plan de construcción” pone los reflectores sobre el llamado “pensamiento Gonzalo” que tanto defiende el Movadef. “(…) En este punto pide a los senderistas “enarbolar, defender y aplicar el marxismo leninismo maoísmo nuestra arma ideológica estratégica  universal…”. Esto demuestra que Sendero Luminoso sigue siendo la misma organización terrorista creada por Abimael Guzmán Reinoso hace cuatro décadas y tiene los mismos objetivos. Por naturaleza, ningún “maoísta” es pacífico pues en toda su ideología no dejan de mencionar la “estrategia militar” ni la “guerra revolucionaria”.

A manera de cubierta y buscando engañar a los incautos, los senderistas aseguran que hoy están en “tiempos de paz”. Sin embargo, han creado, según el mismo documento, el “ejército guerrillero popular”, pretendiendo hacer creer que también es para “tiempos de paz”. ¿Ser “maoísta” significa acaso ser pacifista en estos tiempos?, pues para los senderistas, NO. Seguir el “pensamiento Gonzalo” es garantía que habrá paz verdadera en el país?, NO. Para el senderismo no habrá paz sino llegan al poder.

La lucha contra Sendero en el país ha dejado una lección principal. En terrorismo nada es casualidad, que  todo sucede por alguna razón. Las cosas guardan relación aunque no parezcan, existen eslabones dispersos de una misma cadena, ningún terrorista o “ex terrorista” aparece por aquí y por allá de la nada y camina sin sentido. Ningún “neo terrorista” o excarcelado, “combatiente”, militante o simpatizante hace actividades sin una coartada, sin una misión, sin un plan de corto, mediano o largo plazo, como es el caso del “mausoleo”.

Mirar el lado equivocado del problema, pretendiendo responsabilizar solo a las fuerzas de seguridad, en especial a la DIRCOTE, sería un error. El  problema se arrastra por los sucesivos gobiernos que no supieron o pudieron conjurar el fenómeno, ya sea por ignorancia, impericia y falta de decisión política. Eso no  implica que los servicios de inteligencias o las unidades especializadas no hayan hecho su trabajo de informar oportunamente a los altos niveles de decisión. Basta mencionar la auditoria de la documentación que se produjo, en fondo y forma, antes de la asunción de este gobierno.

Sumado a lo anterior, existe vacío legal sobre la “apología del delito” con el que constantemente las investigaciones policiales han colisionado, en especial en el ámbito judicial. Esta omisión no les ha  permitido tener acciones eficaces y haber contribuido en elevar la sensación de impunidad de los terroristas que han desembocado en estos hechos.

Los pronunciamientos indignados de las autoridades y las acciones legales y físicas que seguramente emprenderán contra el “mausoleo” senderistas,  podrían ser tomados como una arremetida del estado contra “el partido y el pueblo” por el grupo maoista y valiéndose de ellos podrían justificar sus futuros actos criminales. Hay que tener muchísimo cuidado.

 

José Luis Gil Becerra José Luis  Gil Becerra

Ex oficial de la Policía Nacional del Perú, especialista en lucha antisubversiva, consultor internacional, licenciado en Administración y Ciencias Policiales