Para una adecuada gestión ambiental (I)

La gestión ambiental reposa fundamentalmente en el Estado, al que siempre corresponde la iniciativa institucional, pero involucra también a la sociedad en su conjunto.

Publicado el: 15/09/2016 23:09

(Instrumentos de gestión ambiental)

En el Perú hemos adoptado como modelo de desarrollo, a fin de satisfacer nuestras múltiples necesidades, el denominado “desarrollo sostenible”, lo cual implica lograr el equilibrio entre el desarrollo económico, social y ambiental. Para esto nos apoyamos en la gestión ambiental, entendida como el conjunto de acciones, políticas, regulaciones, principios e institucionalidad, diseñadas y ejecutadas por el Estado, pero con participación de la sociedad civil, la academia y el sector privado, para lograr una ordenación sostenible del ambiente, como presupuesto básico para aspirar al desarrollo sostenible del país. No perder de vista entonces que la gestión ambiental se sostiene en tres pilares: política ambiental, legislación ambiental y administración ambiental.

La gestión ambiental reposa fundamentalmente en el Estado, a quien siempre corresponde la iniciativa institucional, pero involucra también a la sociedad en su conjunto; pues la ciudadanía, el sector empresarial y la academia no pueden estar excluidos de la formulación, aplicación, evaluación y fiscalización de la misma. En última instancia, son los actores sociales –públicos y privados- quienes con sus conductas harán que la gestión ambiental sea exitosa o no; de ahí que para asegurar su eficiencia y eficacia el Estado debe promover la participación e involucramiento de estos actores. Esto, además, se sustenta en la democracia participativa y el derecho–deber que el ordenamiento legal ambiental atribuye a toda persona para coadyuvar con la gestión ambiental.

Para conciliar la satisfacción de las necesidades socioeconómicas con un ambiente sano, la política y la normativa ambiental se valen de los instrumentos de gestión ambiental como medios operativos, a fin de asignar con este enfoque tridimensional el mejor uso a los espacios de nuestro territorio; y regulando también las actividades económicas que en tales espacios se desarrollan o se proyecta desarrollar, teniendo como base que no existe impacto ambiental cero, pero tendiendo a que éste se enmarque dentro de lo que se considera socialmente tolerable.

Aspirar al desarrollo sostenible supone un adecuado aprovechamiento de nuestro territorio y sus recursos, para ello contamos, como instrumento prospectivo de gestión ambiental, con el ordenamiento territorial, que permite planificar una armoniosa distribución de los seres humanos y sus actividades en nuestro territorio nacional, así como el aprovechamiento sostenible de los recursos. Se trata de prever la correcta asignación de los distintos usos de los diversos espacios y sus recursos naturales, teniendo en cuenta las necesidades de las colectividades y los condicionantes de orden natural, social, cultural y económico. Es parte de la planificación prospectiva que se realiza de manera intersectorial, descentralizada y participativa, con el objeto de construir escenarios deseados pero que sean posibles. Bien estructurada e implementada debería constituir la expresión territorial de las políticas de desarrollo sostenible, garantía de seguridad jurídica para los emprendimientos económicos y mecanismo de reducción de conflictos socio ambientales.

Carlos Andaluz Westreicher Carlos Andaluz Westreicher

Abogado de la PUCP, catedrático de derecho ambiental en las universidades de Lima, Católica y Pacifico. Es presidente de Proterra. Autor de varias publicaciones relacionadas con el medio ambiente.