¿Por qué no ganará Keiko?

La segunda vuelta es cuando todo empieza a oler mal para los ciudadanos obligados a participar en unos comicios con serias irregularidades.

Publicado el: 03/06/2016 21:06
¿Por qué no ganará Keiko?

Es verdad que la candidatura de Keiko Fujimori, promovida por su padre desde la prisión dorada que solo existe en el Perú para una persona cuyos discutibles méritos han sido sepultados por un alud de delitos –cometidos por él y su socio Vladimiro Montesinos, y por otros al amparo de su protección–, no solo venía siendo apoyada por sus incondicionales sino también por otros ciudadanos que de buena fe creyeron que “El chino” fue una “pobre víctima” del tenebroso asesor.

Entre esos ciudadanos seducidos por la propaganda que agranda el pequeño “lado bueno” de la dictadura fujimontesinista y achica su enorme “lado malo”, para presentar a Keiko como su versión sana y renovada, había también mucha gente atraída por las promesas que “La china” lee, así como otros ciudadanos que creyeron el cuento del supuesto odio que movería a quienes la desenmascaran.

Obviamente, la aplicación de esa estrategia desde el 2011 solo es posible con el gasto de varios millones de dólares, dinero que la mafia se afana en decir que es resultado de colectas obtenidas en cenas y polladas, como si los peruanos fuésemos lisiados mentales.

Toda esa estrategia, de victimizarse y de asegurar que resolverán todos los problemas del país, estuvo a punto fracasar cuando debió aplicárseles “la ley es la ley” por aquello de regalar dinero y loncheras, práctica que, en realidad, no era ninguna novedad; pero, que era pasible de sanción con la inhabilitación de la candidatura. Sin embargo, el aval del JNE se impuso.

Y así fue como terminaron, con unos resultados que no les permitieron ganar en primera vuelta, que es lo que querían como premio a su osadía, pero que, sin embargo, les rindieron la hasta hoy sorprendente suma de 73 congresistas electos, quienes conformarán una bancada que pronto dará más que hablar por las sorpresas que se descubrirán en muchos de sus miembros.

El castillo de naipes se derrumba

En el camino hacia la segunda vuelta es cuando todo empieza a oler mal para los ciudadanos obligados a participar en unos comicios con serias irregularidades, y también para los que creyeron de buena fe en la propaganda fujimorista, cuando desde diversos medios de comunicación se informa que por lo menos 10 congresistas de su nueva bancada son sospechosos de tener vínculos con el narcotráfico.

Rápidamente esto ha hecho recordar el hallazgo de coca en el avión presidencial y en los almacenes de Kenyi, preguntarse cuán cierta o falsa es la acusación de que Kenyi estaría relacionado con el asesinato del reportero gráfico del diario El Comercio, Luis Choy, victimado en la puerta de su casa, en Pueblo Libre, en febrero del 2013, pues, según la revista Caretas, así lo declaró el delincuente Carlos Timaná, recapturado tras una sospechosa fuga junto al asesino confeso de Choy, Lindomar Hernández (a) “Puerto Rico”, quien resultó abatido en el mismo operativo de la PNP, afirmando que el asesino se lo contó. En esa oportunidad, Kenyi Fujimori desmintió la acusación, dijo que le daba risa y reclamó a la policía por qué Timaná contaba con un celular estando en prisión.

En este contexto vale recordar otro hecho que muy pocas veces se trae a colación y que fue uno de los secretos mejor guardados por el fujimontesinismo, revelado en un programa conducido por el periodista César Hildebrandt, recién el 02 de julio de 2008, es decir casi 8 años después de que Fujimori huyera a Japón, y que demuestra que en verdad Fujimori conoció a Montesinos antes de la segunda vuelta, durante las elecciones de 1990.

La trama revelada por quien fue primer asesor de Fujimori, el sociólogo Francisco Loayza, indica que a pesar de haber pasado a la segunda vuelta con gran opción de ganar a Vargas Llosa –porque la izquierda y el Apra votarían por él (como en efecto ocurrió)–, lo que no dejaba dormir a Fujimori porque temía ser inhabilitado, era el juicio sobre la subvaluación de 34 casas construidas por su esposa, que él vendió a 60 mil pero que en los papeles figuraban con un precio de 18 mil para evadir impuestos. Entonces pidió a Loayza que le consiguiera un abogado y éste le presentó a Vladimiro Montesinos. Semanas después se reveló por qué Fujimori quedó deslumbrado con la acción de Montesinos, al punto que inmediatamente lo convirtió en su asesor con mayor poder. Montesinos fue más allá de delinear una estrategia de defensa y le aportó una solución definitiva: le regaló el expediente original completo del juicio. De allí para adelante, “El chino” y Montesinos fueron inseparables.

Sin embargo, el caso que ahora se ha convertido en factor decisivo para que la candidatura de Keiko Fujimori se caiga, es el relacionado con el secretario general de su partido, Fuerza Popular, Joaquín Ramírez Gamarra (46), investigado por la DEA por lavado de dinero proveniente del narcotráfico, noticia que estalló como una bomba el 15 de mayo último, cuando se reveló la existencia de un audio en el que Ramírez se jacta de haber lavado 15 millones de dólares a Keiko en la campaña presidencial del 2011.

La desesperación del fujimorismo por tapar este caso, los llevó a mostrarse en su verdadera esencia, ya que en lugar de cortar por lo sano apartando del cargo a Ramírez y expectorándolo de Fuerza Popular, lo que hicieron fue, en primer lugar, pretender echar sombras sobre el periodista Gerardo Reyes, de Univisión, ganador de los premios Pulitzer (1999), y Ortega y Gasset (2016), a quien el periodista José María Salcedo, de RPP, le exigía mostrar una inexistente copia del audio grabado por el informante, el piloto peruano Jesús F. Vásquez, cuya única versión, como ya se sabía, permanece en manos de la DEA.

Luego de ese acto fallido, otros dos periodistas: Hugo Guerra y Fernando Viaña, conductores de “Las cosas como son”, en canal 5 tv, hicieron caso omiso al nombre de su programa y difundieron una grabación contenida en un USB, que había sido manipulada, en la cual supuestamente el informante negaba que su denuncia fuera cierta. La periodista Mayra Albán, integrante del programa, no se prestó al juego y denunció que en el USB original visualizado por ella el piloto sí se reafirmaba en que todo lo denunciado es verdad. El programa fue sacado rápidamente del aire, el director del canal renunció y se armó un desmadre.

Días después se reveló que fue el avispado empresario José Chlimper, candidato a la vicepresidencia en la fórmula de Keiko –que había permanecido varios días callado–, quien entregó el USB manipulado. Cuando habló, lo hizo para contar un chiste: que él entregó un USB sin manipular, es decir la versión donde el piloto se ratifica por entero en su denuncia contra Joaquín Ramírez. Sí, aunque usted no lo crea.

Desde entonces, las preguntas para Keiko que más flotan en el ambiente de los votantes son: Si tus contrincantes te acusan de ser lo mismo que tu padre, y tú te has pasado más de 6 años diciendo que no, que tú eres diferente, y aparece información seria contra el secretario general de tu partido, Fuerza Popular, que lo acusa de lavado de dinero del narcotráfico, ¿por qué razón tú no has cortado, por lo sano, toda relación con Ramírez? ¿O es que Ramírez no solo lava dinero del narcotráfico sino también el dinero que tu papá le robó al país, y no te puedes desprender de él tan fácilmente?

 

Frente a esto, el hecho objetivo es que, siendo candidata, Keiko perdió una oportunidad valiosa para deslindar con estos casos, y ha quedado claro que convertirla en presidenta es un grave riesgo que el Perú no tiene por qué asumir.

Por lo demás, en ninguna parte del mundo los herederos políticos de una dictadura mafiosa han hecho algo distinto en relación con la nefasta herencia política que recibieron. Keiko no será la excepción. Por eso, estimo que la ciudadanía votará mayoritariamente por PPK para salvaguardar las ventajas de que el Perú viva en Democracia.

En ese sentido, resultan muy positivas las decisiones tomadas por el Frente Amplio, la Juventud Aprista y otras agrupaciones políticas de votar por PPK, anteponiendo a las diferencias políticas y programáticas la consecuencia con el bien mayor, que es el bien común, y que en este caso es la preservación de la Democracia como el camino más adecuado para luchar por el auténtico desarrollo del Perú.

Y más alentadora todavía resultó la Movilización realizada el martes 31 último, por el Colectivo “Keiko no va”, que demostró que quienes estamos contra la dictadura fujimontesinista amamos al Perú por encima de nuestras diferencias.

Ah!, y para los “coleguitas” fieles a la mafia fujimontesinista desde los años 90, y para los reclutados recientemente bajo el pretexto tan limeño del recurseo sin escrúpulos, un solo mensaje como respuesta a sus distintas poses y mensajes insolentes: El voto consciente solo puede ser emitido por ciudadanos debidamente informados. Es decir, informados con la verdad. Los peruanos no debemos llegar al Bicentenario como una sociedad sin moral y sin futuro. ¡Basta de mentiras!

Cabe, por eso, a manera de mensaje final, recordar un párrafo de esa famosa obra de José Ingenieros, Las fuerzas morales, que nos dice con claridad: “Cada vez que una generación envejece y reemplaza su ideario por bastardos apetitos, la vida pública se abisma en la inmoralidad y en la violencia. En esa hora deben los jóvenes empuñar la Antorcha y pronunciar el Verbo: es su misión renovar el mundo moral y en ellos ponen su esperanza los pueblos que anhelan ensanchar los cimientos de la justicia. Libres de dogmatismos, pensando en una humanidad mejor, pueden aumentar la parte de felicidad común y disminuir el lote de comunes sufrimientos”.

 

 

Daniel Cumpa León Daniel Cumpa León

Empiezo aquí y deseo estar presente todas las semanas con temas afines y/o variados. Mi apuesta por la prensa alternativa vía Internet.