La interferencia de los medios de comunicación en la justicia

Para la polémica, el papel de la prensa en los casos más mediáticos. Observando los recientes fallos donde hubo agresiones contra mujeres.

Publicado el: 03/08/2016 08:08

El papel que juegan los Medios de Comunicación Social (MCS) en el tratamiento de la información criminal tiene una fuerte incidencia en las decisiones que toman los magistrados en determinados casos. En las últimas semanas, la prensa nacional ha sido noticia, debido a la gran cantidad de informaciones referidas a la comisión de delitos contra la mujer, siendo los casos de Cindy Arlette y Lady Guillén los que han generado mayor publicidad y expectativa social por los veredictos emitidos por los jueces que en opinión de los MCS ha sido injusta y desproporcionada

La Constitución de 1993 reconoce y protege el derecho que tiene todo ciudadano a expresar y difundir libremente sus pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción, así como a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

Es decir, la libertad de información es un mandato dirigido a cualquier ciudadano y no solo es exclusivo de los hombres de prensa que en su labor informativa comunican hechos, pero dicha noticia debe ser veraz, cierta, excluyendo toda información falsa, tergiversada de la realidad, alejado de todo tipo de sensacionalismos con afanes lucrativos, que lamentablemente practica la gran mayoría de la prensa nacional.

El Comercio, con fecha quince de julio, titula: “Agredió brutalmente a su pareja en un hotel y lo dejan libre”, y otros titulares han sido similares: “Juzgado penal de Ayacucho absolvió al pegaron calato Adriano Pozo por tentativa de feminicidio”; “Liberan al autor de brutal agresión contra su pareja”; Peru21, con fecha veinte de julio, titula: “Tres casos de agresión sexual contra mujeres que nos dicen mucho de nuestra justicia”. Estos son algunos de los titulares de la prensa nacional que se refieren al caso de agresión física en contra las damas Arlette y Guillén, que fueron noticia durante varios días.

De esta manera los MCS proyectan en la población una imagen negativa del Poder Judicial y en especial del sistema de justicia penal en el sentido que los jueces absuelven a los criminales o le sancionan con pena privativa condicional bajo determinadas reglas de conducta, fomentando con ello la desconfianza de la ciudadanía en la Administración de Justicia, que a decir de la opinión pública, es lento y corrupto.

Los MCS son una de las fuentes de conocimiento del sistema penal, los ciudadanos toman conocimiento de una noticia criminal a través de los medios de prensa, en especial de la televisión, que utiliza para su transmisión los mensajes audiovisuales, de manera que una información criminal televisada causa un impacto fuerte en los televidentes, como ocurrió en estos dos casos de agresiones contra estas dos damas donde se pudo ver de manera impactante como fueron agredidas por sus parejas.

Es importante que los MCS difundan informaciones relacionados a la justicia penal por cuanto a través de la crónica periodística la ciudadanía conoce más de cerca el funcionamiento de la Administración de Justicia, sin afectar el derecho de todo ciudadano a la presunción de inocencia ni que se le trate como culpable al momento de ser presentado ante la opinión pública, mediante las conferencias de prensa organizados por la policía con la probable anuencia del Ministerio Publico.

La relación entre los MCS y la Justicia penal siempre ha sido muy complicada, tensa cuando los medios de información difunden noticias sobre el sistema judicial de manera incompleta o parcial tratando de influir en la decisión de los magistrados en un caso criminal con alta incidencia mediática.

 “No hacer juicios paralelos. Para que las informaciones no lesionen las garantías procesales hay que evitar, también, la formación de juicios paralelos sobre los hechos que se instruyen o están siendo juzgados. Las noticias periodísticas pueden convertirse en una presión negativa para el ministerio público y los jueces que investigan”, sostiene el destacado profesor Francesc Barata en su artículo titulado: “Los Medios, el crimen y la seguridad pública”.

Asimismo, la presión de los MCS en la actuación del sistema penal ha sido duramente criticada por el eminente jurista italiano, Luigi Ferrajoli quien sostiene que: “los jueces deberían tener en cuenta solo las pruebas y no la opinión pública ni a la prensa, que siempre son culpabilizadoras”.

No le falta razón al jurista, creador de la teoría del garantismo penal que: en los procesos penales, los magistrados dirigen el juicio y dictan sentencias de acuerdo al caudal probatorio aportado por las partes en el juicio y no sentir presión ni temor ante las informaciones periodísticas.

En un párrafo del comunicado de fecha 22 de julio del año en curso emitido por la Corte Superior de Justicia de Ayacucho sobre el caso Adriano Pozo se señala que “ante la carencia de medios probatorios que acreditaran la comisión de los dos delitos imputados por la fiscalía, pero evidenciándose, en su lugar, la existencia de medios probatorios de la comisión de delito de lesiones leves, el Colegiado se desvinculó de la acusación fiscal, y condenó al acusado Adriano Manuel Pozo Arias por este último delito en agravio de la persona de iniciales C.A.C.B.”.

A decir del Juzgado Penal Colegiado de Huamanga, la fiscalía formuló mal su acusación (delito de Feminicidio y Violación Sexual, ambos en grado de tentativa en concurso real) que fue desestimada por dicho Colegiado, argumentando que “no puede existir un concurso real de tentativas, porque ello atentaría contra el principio ne bis in ídem que significa que nadie puede ser procesado ni sancionado dos veces por el mismo hechos”

Es importante por ello que los MCS al emitir una información judicial contrasten la noticia criminal, se fundamente, escuchando a las partes a fin de que la información sea veraz, ayudando a la justicia a descubrir casos, pero respetando los fallos de los magistrados. Nadie alienta la evidente agresión contra las mujeres, pero hay un marco jurídico que los MCS requieren conocer mejor.

Víctor Huerta Ortiz Víctor Huerta Ortiz

Abogado y periodista. Lector y escritor. Aficionado a la buena música de los ochenta. Viajero del Perú profundo.