Elecciones de España, política y disputa generacional

Los comicios generales del 20 de diciembre tienen a cuatro partidos buscando captar el gran filón de los indecisos, un 40% de los votantes según las encuestas.

Publicado el: 07/12/2015 08:12

Arrancó oficialmente en España la campaña electoral para los comicios generales del próximo 20 de diciembre. Las encuestas hacen prever que tendremos las elecciones más reñidas e imprevisibles de la democracia española. Se amenaza romper el histórico bipartidismo del Partido Popular (PP) y el Partido el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que se alternan el gobierno y las mayorías parlamentarias desde hace más de tres décadas.

La poderosa incursión de Ciudadanos y Podemos, los llamados “partidos emergentes” nacidos de la crisis y del desencanto popular, han alterado el mapa político del país obligando a los dos partidos tradicionales a renovar su imagen y su manera de hacer política en una España ávida de cambios.

Mariano Rajoy, actual presidente y cabeza del PP (derecha), goza de las preferencias electorales según los sondeos de opinión, sin embargo no tiene mucho a su favor. La crisis económica y social que ha caracterizado a su gobierno durante los últimos cuatro años le ha pasado factura. Su victoria sería pírrica y no lograría obtener el número suficiente de diputados para poder gobernar lo que le obligaría a buscar pactos con su rivales políticos.

Pisando los talones a Rajoy está Pedro Sánchez, quien representa la cara renovada de un PSOE (centro izquierda) que se esfuerza por sacudirse la responsabilidad sobre el origen de la crisis económica durante su anterior gobierno. En un virtual empate técnico con el PSOE se ubica un joven Albert Rivera de Ciudadanos (centristas liberales), agrupación con camino ya recorrido en las elecciones municipales y autonómicas (ganador de las recientes elecciones catalanas por el ala contraria a la independencia), pero debutante con muy buen pie a nivel nacional.

En cuarto lugar está Pablo Iglesias de Podemos, la agrupación que sorprendió a principios de 2015 en las elecciones al Parlamento Europeo, pero que ha caído en las encuestas, quizá debido a su aproximación a la extrema izquierda con la defensa al régimen bolivariano de Venezuela y su apoyo a los radicales de Syriza en Grecia.

Los candidatos tienen hasta el 19 de diciembre para pedir públicamente el voto a la ciudadanía y convencer al gran número de indecisos que arrojan las encuestas. Rajoy apelará a su experiencia en el gobierno y a la continuidad para seguir con el  crecimiento económico. Sánchez e Iglesias pedirán “votos útiles” para sus partidos pues consideran que son los únicos capaces de expulsar a Rajoy del gobierno. Y Rivera fijará su campaña en la ilusión de encabezar un nuevo proyecto para España. 

Por lo pronto durante la precampaña, que en esta ocasión se ha tornado más larga de lo habitual, es toda una novedad el uso del modelo de comunicación al estilo americano que han usado los aspirantes en los medios de comunicación dando mayor espacio a su lado humano en lugar de sus propios programas de gobierno. Así se los ha visto desfilar en programas de diversa índole, mostrando su mejor sonrisa, sus cualidades y sus aficiones lejanas a la política. 

Sorprendió también a los españoles y fue muy comentado en las redes sociales el tuteo y el lenguaje coloquial utilizado por Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias durante el primer debate público en Internet que se realizó en España y que fue organizado por el diario El País. Detalles que a los peruanos nos parecen de lo más normales, pero que en España, más acostumbrada a las campañas formales y encorsetadas, resultan originales.

Sin duda corren tiempos nuevos en la política española. La ciudadanía no sólo busca soluciones a los problemas internos producto de la dura crisis económica como el desempleo, las desigualdades sociales, los recortes en los servicios públicos de sanidad o educación. Ahora quiere saber cómo afrontará el nuevo gobierno la crisis territorial desatada por el proceso independentista de Cataluña. Y más aún, cuál será el papel de España en la lucha contra el Estado Islámico como miembro de la Unión Europea y de la OTAN. 

Los ciudadanos de a pie, los vecinos del barrio, los compañeros de trabajo o los amigos con quienes me detengo a conversar de política, y que no han sido encuestados, coinciden en que es necesario un cambio en España, pero no están seguros del candidato que mejor represente ese cambio. 

Las personas mayores se inclinan por el continuismo de Rajoy y el PP o por el PSOE con un Pedro Sánchez que les resulta “simpático”. Prefieren dar su voto a los partidos conocidos, tradicionales y se resisten a experimentar con quienes no tienen experiencia de gobierno. Los más jóvenes ven en Rivera de Ciudadanos e Iglesias de Podemos la oportunidad de refrescar la política y la ilusión por un futuro lejos de la crisis. Vemos también que la contienda no sólo será política sino también generacional.  

Los cuatro partidos se juegan el todo por el todo para captar el gran filón que son los indecisos, un 40% de los votantes según las encuestas. Ni encuestadoras ni analistas se atreven a dar un pronóstico. Dicen que el voto es muy volátil y que todo puede suceder. “Una buena estrategia electoral puede llevar al triunfo y un resbalón a la derrota”, señala un artículo de El Mundo. En esta ocasión es oportuno dejar que la campaña haga lo suyo. En todo caso esperamos un final digno de fotografía.    

 

Yvette Egocheaga Yvette Egocheaga

Periodistas, magister en la Universidad Complutense, pero ante todo y por encima de todo: madre. Limeña afincada en Barcelona, pero con el corazón en el Perú.