Cero de civismo

¿Qué está sucediendo?.. la modernidad, la globalización e Internet, en lugar de acercarnos a nuestra historia, nos está alejando de ella.

Publicado el: 10/06/2015 16:06

A propósito del Día de la Bandera en conmemoración a la Batalla de Arica donde nuestro ejército luchó frente a los invasores chilenos y el Coronel Francisco Bolognesi entregó su vida; quisiera hacerme una interrogante muy puntual ¿sabemos los actuales habitantes del Perú por qué existe un Día de la Bandera?, ¿sabemos qué es civismo?, ¿y si sabemos, lo valoramos y lo practicamos?

Hagamos un mea culpa y respondamos en silencio, al parecer hemos perdido la memoria. Nuestra sociedad se ha ahuyentado de valores y peor aún el civismo nacional se ha convertido en una historia casi jurásica. A excepción de los militares, policías o algunos colegios marciales, cuántas personas recordaron que el domingo pasado fue el día de nuestra bandera. Cuántos de nosotros nos tomamos unos minutos para enseñarle a nuestros hijos o nuestros sobrinos por qué se debe respetar a nuestro país, a nuestra comunidad y por qué debemos respetarnos entre nosotros como ciudadanos. ¿Qué está sucediendo?, la modernidad, la globalización e Internet, en lugar de acercarnos a nuestra historia, nos está alejando de ella.

Analicemos que está sucediendo hoy en nuestro país, nuestros niños cargan armas como en lugares del medio oriente donde se libran guerras continuas, donde nuestros jóvenes abusan de los mayores, los graban y las suben a las redes, donde las marchas con resultados desastrosos para el país son una constante y la vida no vale ni medio sol.  Podemos concluir que se ha perdido valores, ciudadanía y CIVISMO, el inicio de este cáncer social.

Si civismo es el conjunto de ideas, sentimientos, actitudes y hábitos que hacen de nosotros buenos miembros de la comunidad, respeto a sus símbolos patrios, su cultura y sobre todo por nuestro país. ¿Estamos siendo personas cívicas racionales?, ¿estamos enseñando con el ejemplo?, ¿empujamos el coche del mismo lado?, hagámonos esa gran interrogante.

El Estado –gobierno y todos los peruanos– no consolida políticas orientadas a prevenir, disuadir y sancionar aquellas conductas y prácticas sociales que pongan en peligro la tranquilidad o libertad de las personas así como la propiedad pública y privada.  Hay que propiciar una cultura cívica de respeto a la ley y a las normas de convivencia, sensibilizando a la ciudadanía contra la violencia y generando un marco de estabilidad social que afiance los derechos y deberes de todos nosotros. Pongamos especial énfasis en crear los mecanismos legales para combatir todas las barbaridades que están ocurriendo hoy en nuestra sociedad, salvémonos y salvemos a nuestro Perú. Si no queremos que vuelva aquel dicho arraigado entre nosotros en la década de los 80 y 90: el último en salir que apague la luz. 

Luis Chauca Satalaya Luis Chauca Satalaya

Periodista por vocación y convicción, amante de las largas conversaciones y viajero empedernido. Asesor político de día e imaginario de noche. Tomo riesgos, a veces acertados, otros equivocados, pero nunca dejo de soñar.