En busca del tiempo perdido

Internet y las redes sociales están cambiando radicalmente el hábito de los niños y niñas. ¿Hasta qué punto puede ser perjudicial las nuevas tecnologías de la comunicación?

Publicado el: 05/08/2015 14:08
En busca del tiempo perdido

El titulo de esta HERMOSA NOVELA DE PROUST  (1871  1922 ) podría recrearse ahora, con los niños y adolescentes de nuestro tiempo. La conclusión de antemano es: ellos están perdiendo su tiempo; el mundo cibernético, las redes sociales, físicamente los han absorbido, mentalmente los han secuestrado.

Primera evidencia: los niños de dos años ya están manipulando celulares ¿qué pasará en diez años?. La tecnodependencia es progresiva de menos tiempo a más, tiempo. Hace algunos años se comenzaba a perder el tiempo a los 8 años de edad, luego fue a los 6 años y a los 4 años respectivamente; ahora se comienza a los 2 años, y no se termina nunca. Un niño de bajo consumo de internet utiliza entre 6 y 8 horas semanales; son 32 horas mensuales y 384 horas anuales, cuánto tiempo pasa con sus padres en una semana. Un niño de alto consumo tiene 8 horas diarias de internet o video juegos; 56 horas semanales 224 horas mensuales y 2688 horas anuales, la pregunta se repite cuántas horas interactúa con sus padres.

Segunda evidencia: en la adolescencia el furor de la dependencia tecnológica es mucho mayor; ellos no tendrán restricciones de parte de sus padres, porque no se los pueden controlar. No existen adolescentes con bajo tiempo de consumo de tecnología (internet, facebook, wazap, entre otros). Ellos pueden tener días de 14 horas de consumo, lo que hace un total de 98 horas semanales y 408 horas mensuales, así como 4896 horas anuales, pero la pregunta ya no solo es ¿cuánto tiempo con sus padres?, sino también ¿cuánto tiempo para el estudio, cuánto tiempo de deporte? ¿ cuánto tiempo para la espiritualidad? Y ¿cuánto para la formación de valores (por ejemplo voluntariado)?

Todo ese tiempo, es tiempo perdido en opinión de psicólogos, psiquiatras, educadores, neurólogos y si los padres se ponen a pensarlo coincidirán en que es tiempo perdido. Si las cosas siguen así, esta será la generación del tiempo perdido y los adultos ahora debemos buscar (rescatar) el tiempo perdido de los niños y los adolescentes.

Los adultos y los jóvenes también tienen su tiempo perdido en gran magnitud, pero no es del caso analizarlo ahora. Más bien queremos hacer una propuesta para todos: **buscar un especialista que eduque a todos los de la familia en la necesidad de enriquecer el tiempo familiar **convencer a cada niño, a cada adolescente de la forma como puede recuperar su tiempo perdido **pedirles a los docentes que los motiven hacia otras actividades lejos de la adicción **deporte, deporte, deporte **no podemos oponernos radicalmente, pero podemos ser persuasivos racionalmente.

Tengo la esperanza de que recuperen el tiempo perdido los niños y adolescentes de nuestro tiempo  

Jorge Lazo Manrique Jorge Lazo Manrique

Psicólogo psiquiatra, Vicerrector Académico de la universidad Inca Garcilaso de la Vega y gran aficionado al periodismo.