¿La izquierda chola y emergente?

La última escisión en Patria Roja. Jóvenes que se distancian de la vieja izquierda para la construcción de un sujeto político desde la raza como categoría.

Publicado el: 07/01/2017 15:01

Las escisiones y rompimiento son una práctica casi general y acostumbrada en la historia de la izquierda peruana. Por eso, por el continuo carácter de facción de la izquierda, es que apenas se ha entendido y escrito sobre la última escisión en Patria Roja, el viejo partido comunista. En el gran relato, se trata de una ruptura más. Un grupo de voluntariosos jóvenes desobedientes de las órdenes de los viejos saurios que adormecen en el Buró se desligan de una organización por “los males que arrastra la organización comunista”. Sin embargo, la pequeña historia dice absolutamente lo contrario.

Primero, no son pocos los jóvenes sino un significativo número con alcance nacional y en todas las regiones. Y eso ya es mucho para una organización de izquierda. Días atrás, organizaron incluso un Congreso para definir los objetivos y su estrategia de acción. Aquello también es bastante para una organización política nueva y de izquierdas. Segundo, y lo más importante, es que a través de su discurso, este nuevo grupo ha hecho un diagnóstico distinto al de la izquierda limeña, vieja y oficial, acantonada en un discurso retórico de décadas pasadas (credo anti imperialista) o sino en un discurso social tipo Fuerza Social o Frente Amplio.

Esta es una izquierda nueva que al parecer ha entendido que uno de los pliegues de aún no se logran planchar en el Perú republicano es la discriminación racial y del que adolecen torpemente en la izquierda como en la derecha. De allí que en su discurso apelan a la construcción de un sujeto político desde la raza como categoría. De alguna manera el Perú republicano de hoy dista mucho de hace 30 años. Hoy existe una sociedad emergente chola con plena ciudadanía (voto y propiedad) base de la república. Por primera vez el sueño republicano puede hacerse realidad porque existen ciudadanos. No obstante, el Perú oficial es distinto del Perú real. En el Perú oficial aún funciona un Estado poco eficiente y ha sido tomado por poderosos lobbys. En el Perú real, el Estado es solo una traba inmensa, una piedra gigante que impide el progreso económico. De allí que la Sunat es la enemiga número uno en los mercados populares, emprendedores y emergentes. De alguna manera, esta nueva izquierda, ha entendido que el problema del Perú sigue siendo la discriminación racial a pesar del crecimiento económico. El mercado no puede solucionar un problema como la discriminación o el asolapado racismo. Hoy, es difícil que los nuevos ricos cholos -a pesar de todo el dinero y fortuna- puedan acceder a los lugares donde el Perú criollo y blanco está acostumbrado.

Hace algunos días Goyo Santo, visitaba el sur peruano y me decían que lo esperaban con una movilización, organización y recursos. ¿Quiénes financiaban a Santos? Pues las pequeñas y medianas burguesías regionales. Esta izquierda puede recoger la indignación del nuevo rico cholo que a pesar de tener fortuna siente que el Estado no está a su alcance y que para lograrlo no basta tener dinero sino un buen apellido y piel blanca. Esperemos que de nuevas traen esta izquierda que –al parecer- ha hecho un diagnóstico del Perú Emergente. 

Iván Arenas Ramírez Iván Arenas Ramírez

Comunicador, músico, contestatario, huachano y caminante permanente del país.