El gran desafío del próximo gobierno

Existe una deuda social que los sucesivos gobiernos no han podido o querido saldar no solo en el sur, sino en casi toda la sierra y la selva.

Publicado el: 12/04/2016 22:04
El gran desafío del próximo gobierno

“Se salva el modelo”, tituló un matutino local al día siguiente de la primera vuelta electoral, y de primera impresión es así. Cabe, sin embargo, una reflexión a la luz de los resultados de los comicios del 10 de abril: casi un tercio de la población, sobre todo del sur del país, está pidiendo cambios a gritos desde hace rato.

No es casualidad que esta misma macro región haya apoyado sucesivamente a Ollanta Humala en las elecciones del 2006 y, luego, en el 2011, confiando en sus promesas de gran transformación, aunque al final resultó defraudada.

El triunfo de Verónica Mendoza en el sur no significa necesariamente que en aquellas regiones sean de izquierda o predominen grupos de resentidos antisistema. Significa que cualquier candidato que escuche el clamor popular y hable de cambios que beneficien directamente a esas poblaciones, recibirá apoyo mayoritario.

Es cierto que con Keiko Fujimori o Pedro Pablo Kuczynski se mantendrá el modelo vigente desde 1990. Es verdad, también, que este modelo ha tenido éxito en términos macroeconómicos. Pero no es menos cierto que, en la práctica, los sectores menos favorecidos de la población siguen marginados de la relativa bonanza.

Existe, pues, una tarea pendiente, una deuda social que los sucesivos gobiernos no han podido o querido saldar no solo en el sur, sino en casi toda la sierra y la selva. Alejandro Toledo habló del “chorreo”, pero hubo poco o nada de ello. Alan García proclamó que los índices de pobreza habían disminuido notablemente, y el propio Humala se ufana de supuesto programas sociales exitosos, pero es obvio que la insatisfacción persiste.

Una perla grafica descarnadamente el drama de la pobreza andina y la desidia estatal ante los ojos de todos los peruanos. Cada año miles de niños y ancianos sufren las consecuencias de los friajes, mientras las autoridades se limitan a enviar a última hora alguna ayuda cuando es sabido que este problema se presenta anualmente y casi en las mismas regiones. ¿Es tan difícil diseñar un adecuado programa antifriaje?

Es obvio que al modelo económico actual le falta irostro social. La inclusión solo está en el discurso oficial, pero en la práctica no existe. Se requieren más inversión social en Educación y Salud, con programas que tengan sostenibilidad y desarrollo de capacidades. Es necesario dejar de lado el populismo fácil que puede rendir dividendos políticos a cortísimo plazo, pero que, a la larga, no soluciona los problemas de fondo.  

Es tarea del próximo gobierno, entonces, tomar al toro por las astas de una vez por todas. No se puede esperar más tiempo para saldar esa tremenda y antigua deuda social. Soslayar el problema es alimentar el caldo de cultivo que cualquier trasnochado grupo extremista aproveche para volver llevar al país al despeñadero. 

Vìctor Tipe Sánchez Vìctor Tipe Sánchez

Periodista profesional. Huamaguino con orgullo. Cuestionador de la praxis política en el Perú en todas sus vertientes, desde la extrema derecha hasta la izquierda más orillada y encendida.