El circo vale más que el debate de ideas

Los candidatos prefieren el circo con el argumento fácil del supuesto contacto directo con la población. Lucen, con sonrisas fingidas, vestimentas coloridas, sombreros típicos y ponchos folclóricos

Publicado el: 13/02/2016 00:02
El circo vale más que el debate de ideas

Un proceso electoral debería ser un debate de ideas, un cotejo de propuestas, una exposición cabal de ofertas políticas que permita a los votantes una selección adecuada al momento del sufragio. Lamentablemente, en el Perú, esa posibilidad se ha ido diluyendo para dar paso a un panorama tragicómico en cada elección.

Los candidatos prefieren el circo con el argumento fácil del supuesto contacto directo con la población. Lucen, con sonrisas fingidas, vestimentas coloridas, sombreros típicos, ponchos folclóricos y participan en los paseíllos por mercados, los pasacalles con música que nunca han bailado y, en cada ocasión que se les presenta, ensayan pasitos grotescos para encandilar a los electores incautos.

La actual contienda electoral es una muestra palpable. La mitad de los 18 aspirantes en carrera optaron por desairar el debate de candidatos presidenciales organizado por el Colegio de Periodistas del Perú y el Colegio de Abogados de Lima. Simplemente dejaron de ir con excusas absurdas e infantiles cuando había comprometido su presencia con la debida antelación.

Alguno podrá decir que el formato del debate era inconveniente, pero sus representantes avalaron la metodología del certamen, confirmaron la presencia de sus representados y comprometieron su participación. Finalmente, todo resultó falso. A último momento nueve postulantes brillaron por su ausencia y varios ni siquiera enviaron sus disculpas, como mandan los cánones de la cortesía. Faltaron y punto.

Solo honraron su palabra Yehude Simons, Nano Guerra García, Francisco Diez Canseco, Antero Florez-Araoz, Fernando Olivera, Verónika Mendoza,  Julio Guzmán, Vladimir Cerrón y el propio Gregorio Santos quien participó por vía telefónica porque está preso en el penal de Piedras Gordas. Los demás, nada.

Es una verdadera lástima que los candidatos ausentes hayan privado a los electores de conocer sus propuesta sobre cuatros temas fundamentales para el país: la libertad de expresión, la educación, la cultura y el sistema judicial.

La decisión de los candidatos faltones revela varias cosas. Por un lado, desprecio por los organizadores que, por lo demás, son instituciones representativas de un numeroso sector de profesionales del Perú y, por otro, una falta clamorosa de respeto a los electores.

Demuestra, asimismo, que dentro de sus estrategias electorales les importa poco el contrapunto de propuestas, más les vale la payasada fingida basada en el cálculo político y los programas cómicos de la televisión peruana tan venida a menos en los últimos tiempos. Prefieren el discurso vacío y la promesa fácil. Lamentable.

No se percatan que, de ese modo, lo único que están consiguiendo es devaluar más la política y dañan el sistema democrático cuyo sustento fundamental es, precisamente, el debate de ideas. Preocupante, de veras.

Solo queda hacer votos para que en los próximos debates no exista tamaño ausentismo. El Perú requiere adecentar la política con urgencia.

 

 

 

Vìctor Tipe Sánchez Vìctor Tipe Sánchez

Periodista profesional. Huamaguino con orgullo. Cuestionador de la praxis política en el Perú en todas sus vertientes, desde la extrema derecha hasta la izquierda más orillada y encendida.