El caso Uchuraccay: la tarea pendiente del periodismo peruano

Ya es hora de abandonar la comodidad de los escritorios para determinar todas las responsabilidades hasta los más altos niveles.

Publicado el: 23/01/2016 21:01
El caso Uchuraccay: la tarea pendiente del periodismo peruano

Han pasado 33 años desde que ocho periodistas y un guía fueron masacrados en la localidad de Uchuraccay, en las punas de Huanta, sin embargo el esclarecimiento final del caso es aún tarea pendiente para el periodismo peruano.

Más allá de las sentidos y justos homenajes a las víctimas cada 26 de enero, durante más de tres décadas los hombres y mujeres de prensa nos hemos desgañitado clamando justicia, elucubrando  conspiraciones de la más variada naturaleza y lanzando acusaciones sin ton ni son, pero hemos olvidado algo fundamental en el periodismo: investigar.

Los periodistas tenemos el deber ineludible de indagar todos los temas a profundidad, y seguro que lo hemos cumplido a cabalidad en muchos casos emblemáticos a lo largo de estas tres décadas, pero, he aquí la pregunta: ¿Por qué soslayamos la investigamos de esta masacre que enlutó al periodismo, máxime si se trata de un episodio que concierne directamente al gremio?

Se ha dicho y escrito de todo en torno a este trágico caso y no solo desde las tribunas periodísticas, sino, y sobre todo, desde el ámbito político. Todos tienen el derecho a opinar y lanzar hipótesis, pero allí no puede quedar la cosa. Es deber del periodismo serio y responsable investigar, acudir a las fuentes. Lamentablemente, pocos han apelado a esta herramienta para contribuir al esclarecimiento total de la masacre.

Hace cuatro años, el experimentado periodista Juan Gargurevich se preguntaba en su leído blog “El tío Juan”: ‘¿Por qué no se ha escrito todavía la gran crónica de la tragedia de Uchuraccay del 26 de enero de 1983? ¿Acaso no han transcurrido años suficientes como para tomar distancia y narrarla con esfuerzo de objetividad?’ Y tenía mucha razón.

A estas alturas, en virtud a un par de investigaciones, ha quedado claro que los autores materiales de la muerte de los ochos periodistas y el guía, han sido los campesinos de esta localidad ayacuchana, pero queda aún determinar  a los responsables intelectuales, es decir, a aquellos militares o policías que instigaron esta matanza como parte de la fallida estrategia antisubversiva del gobierno de Fernando Belaunde Terry.

Dicho sea de paso, falta, también, establecer a los responsables de la feroz matanza que Sendero Luminoso perpetró en la comunidad de Uchuraccay durante los meses posteriores a la masacre de los hombres de prensa. Fue tal el ensañamiento contra estos campesinos que el pueblo fue abandonado al año siguiente. Hubo unos cien muertos a manos del senderismo y nadie se acuerda de ellos. Las autoridades, hasta el momento no ha hecho absolutamente nada por castigar a los responsables, algunos de los cuales se pasean libremente por el VRAEM y otros se ponen de perfil para evitar que la lerda justicia peruana los alcance.

Por su lado, los gremios periodísticos deberían exigir la desclasificación de los documentos referidos a este caso. Sin duda,  allí está escondida la verdad que tanto reclaman los familiares y con justa razón. Demandar al próximo gobierno que asuma este compromiso es una obligación gremial.

Ya es hora de abandonar la comodidad de los escritorios para terminar esta tarea pendiente y determinar todas las responsabilidades hasta los más altos niveles. Basta de palabrería. Basta de especulaciones, a veces hasta descabelladas. Basta de ideologizar más esta tragedia que enlutó a nueve familias y todo el periodismo nacional. Investiguemos, señores, investiguemos.

Vìctor Tipe Sánchez Vìctor Tipe Sánchez

Periodista profesional. Huamaguino con orgullo. Cuestionador de la praxis política en el Perú en todas sus vertientes, desde la extrema derecha hasta la izquierda más orillada y encendida.