Manejando a la maldita sea

El eslabón más débil de la cadena vial es el peatón a causa de la agresividad de los conductores, su desconocimiento de los reglamentos, y la imprudencia ciudadana. Esa es una de las causas más frecuentes de accidentes

Publicado el: 12/12/2017 19:12
Manejando a la maldita sea

Los peruanos estamos entre los peores conductores de vehículos del mundo y, seguro, que también tenemos a los peores peatones. 
Nuestro parque automotor ha colapsado con el ingreso de cien mil vehículos anuales y no les damos de baja ni al 2%. Resulta hasta natural que cada vez sea más complicado trasladarse en Lima. Es obvio que todos esos millones de autos que han ingresado en los últimos años, han terminado por hacer que toda hora sea “hora punta” y que de Surco a la Av. Salaverry, la demora sea de dos horas cuarenta minutos, por poner un ejemplo.

Estas congestiones originan otros problemas. Un carro encajonado entre cientos, inmovilizado, es fácil presa de los rateros. Con estas facilidades cómo no va a haber un crecimiento pavoroso de la delincuencia especializada en rutas. Los accidentes de tránsito van en alarmante aumento. Y lo triste es que todos sufrimos estos problemas, pero no vemos una estrategia a corto, ni mediano plazo para ir bajando la densidad. El alcalde de Lima prometió una veintena de viaductos y algunos se opusieron señalando que éstos no terminarían con el problema y el municipio lo retiró de sus proyectos; primera vez que veía a Castañeda tan obediente. Es obvio que no iban a concluir con el drama actual, pero sin duda sí que nos hubiesen aireado un tanto el tráfico.

Los conductores no respetan los pasos de cebra y generan atoros en las esquinas con el único fin de avanzar más rápido. La gente pide un taxi en cualquier lugar de la calle, muchas veces empezando la cuadra acarreando un alboroto descomunal. Incluso hay paraderos que están a pocos metros del inicio de una cuadra, congestionando y cerrando el cruce que le precede.

Nadie puede pararse en una esquina porque te llenan a bocinazos y te hacen juegos de luces, al mismo estilo de levantar prostitutas. 
Las combis, esa lacra que no tiene cuando morir, son partícipes del laberinto. Éstos sin tienen licencia para pararse en cualquier lugar y de cualquier forma; los conductores gritan, empujan; son vulgares, sucios, mal vestidos y malcriados. Los choferes de combi y su llenador, son un binomio que nos ubica exactamente en el nivel que estamos como país, con una cultura chicha donde nadie obedece nada. Nada más representativo de nuestro estado actual que una combi.

El 67% de los accidentes mortales registrados este año en Lima fueron atropellos. Es el peatón la pieza más sensible y víctima de estos accidentes, su riesgo es constante y no existe el más mínimo concepto que el peatón tiene la preferencia como ocurre en todo país que se precie de civilizado. 460 personas han perdido la vida de enero a octubre, por alguna imprudencia de malos conductores, según la Policía.

De acuerdo a informes del Consejo Nacional de Seguridad Vial del Ministerio de Transportes, la tasa de personas que quedan lesionadas es de 350 por cada cien mil habitantes y en los últimos cinco años el promedio anual de heridos oscila entre los 23 y 25  mil heridos, muchos con lesiones irrecuperables, que además, como señala el especialista Gabriel Bustamente, en la orfandad total, sin Soat que cubra, o clínicas que elevan tarifas para estos casos.

El eslabón más débil de la cadena vial es el peatón a causa de la agresividad de los conductores y su desconocimiento de los reglamentos, sumado as la imprudencia de mucha gente que reta a los vehículos dejando sangre en las pistas. Reclaman puentes peatonales, pero no los usan,

Las Revisiones Técnicas son un robo descarado que todos conocemos. Cómo se explica que hayan taxis de autos y camionetas con 25 t más años de antigüedad ¿cómo se explica que circulen autos cuasi siniestrados? Está claro que las revisiones, solo sirven para que unos cuantos hagan su dinero. Deben tener mayores controles y ser drásticos para abrir proceso a los que resulten responsables. Un carro que pasó revisión, no puede quedarse sin frenos al mes; menos, que le revienten las llantas, o se rompa la dirección de buenas a primeras.. Ya pues, todos sabemos como el dinero pone faros donde antes no había, hacen aparecer un carro de 30 años de antigüedad, como uno de solo 10, entre muchas otras perlas.

Según la Policía de Tránsito, la infracción que más han cometido en lo que va del año es la G47: estacionar en un lugar que afecta la operatibilidad y avance del servicio de transporte de pasajeros. Y, sin duda, de esto tienen mucha culpa la misma policía de Tránsito, porque lo hacen delante de ellos, mientras ellos conversan por celular o miran a otro lugar.

Esto demuestra que la gran mayoría no asiste a las clases de capacitación, prefieren pagar cincuenta soles “evitarse la fátiga2 a solicitud del propio personal de esta mal llamadas Escuelas.

No puede haber tantas manos metidas en el tema, es hora de dejar las quejas y tomar acción. Crear una única autoridad que tenga que ver con todo este asunto.

Las infracciones

La Infracción más recurrentes es la G47

El 7% de los accidentes de tránsito fueron causados por un peatón, según la PNP, en el año 2016

El 42% de las infracciones de tránsito 2016 se registró en Lima

Ningún vehículo puede detenerse sobre la malla amarilla

Los semáforos y la misma policía, privilegian los vehículos y se olvidan del peatón. Cuando éste está cruzando una avenida, le avientan el ejército vehicular,

Seguimos viviendo como carneros o caballos en estampida, o hacemos una campaña drástica, sin tolerancia, donde se otorguen días de circulación, para descongestionar la ciudad, y mano firme para imponer multas. Que se sepa que entramos a un estado de civilización básica. Manejar y caminar sin miedos. Es decisión puramente política. 

 

Juan Silva Vidaurre Juan Silva Vidaurre

Periodista. Hombre de radio y televisión. Aficionado a la gastronomía y experto cocinero.