Tarawa, una derrota para Estados Unidos

La batalla de Tarawa fue un combate dentro del marco de la Guerra del Pacífico correspondiente a la Segunda Guerra Mundial, librado en el atolón Tarawa desde el 20 de noviembre al 23 de noviembre de 1943.

Publicado el: 19/05/2017 17:05
Tarawa, una derrota para Estados Unidos

Me encontraba en la base militar de Tarawa, en Carolina del Norte, un estupendo complejo de más de 670 kilómetros cuadrados, incluye 23 kilómetros de playas exclusivas para una población de casi 26 mil personas. Tiene su propio código postal, amplias avenidas, puentes, mercados, colegios, y un hermoso río que atraviesa la base como una arteria femoral, cruzado por varios puentes que son sus vasos comunicadores. 
El nombre japonés de la Base Le Jejeune, Tarawwa Terrace, me llamó la atención, ¿Tarawa?, pregunté, y me respondieron que fue el nombre de una batalla de la segunda guerra mundial de triste recordación.
Entré a buscar información y hallé datos interesantes, por ejemplo luego de la campaña de Guadalcanal, ésta fue la segunda ofensiva de relevancia por parte de Estados Unidos.
Tarawa, es una pequeña isla, un atolón de poco más de la tercera parte del Central Park de Nueva York. Siete kilómetros de largo por setecientos metros de ancho. Miles de trincheras, serpentinas bajo tierra. Un trazo en el mar que pudo pasar desapercibido en otras circunstancias. Las Fuerzas aliadas de Estados Unidos, necesitaban un lugar donde poner un pie en su acercamiento a la isla japonesa. Un primer lugar para abastecerse, despegue de aviones y recuperación para los caídos. Tarawa era todo eso y más. Significaba poner un pie en el Pacífico y prepararse para el segundo que era Iwojima, la gran muralla que tuvo un costo de seis mil norteamericanos y veinte mil japoneses.
Los militares americanos calculaban que en 12 o 24 horas a más tardar el tema estaba solucionado. Jamás pensaron que iban a encontrar tal resistencia tan férrea. Los japoneses habían construido una serie de túneles y pasajes bajo tierra y un sistema de turnos que permitió un fuego continuo sin pausa. Eran topos armados hasta los dientes. En un momento estaban y luego, simplemente, desaparecían.

La batalla de Tarawa fue un combate dentro del marco de la Guerra del Pacífico correspondiente a la Segunda Guerra Mundial, librado en el atolón Tarawa desde el 20 de noviembre al 23 de noviembre de 1943. Era la segunda vez que Estados Unidos pasaba a la ofensiva - la campaña de Guadalcanal había sido la primera -, y la primera ofensiva en la crítica región central del Pacífico. También fue la primera vez en la guerra que Estados Unidos se enfrentó a una fuerte oposición japonesa al efectuar los desembarcos. Primera vez que se usaban los modernos anfibios. 
Los anteriores tuvieron poca o ninguna resistencia inicial. Los defensores japoneses estaban bien abastecidos y bien preparados, y pelearon casi hasta el último hombre. Al coronel David M. Shoup, a los tenientes primeros, Alexander Bonnyman y William D. Hawkins y al sargento primero William J. Bordelon se le concedió la Medalla de Honor.
Sólo un oficial japonés, 16 soldados y 129 coreanos estaban vivos al final de la batalla. Las bajas japonesas4 y coreanas fueron más de 4690 muertos. Las fuerzas norteamericanas sufrieron 3983 bajas, 985 muertos y más 2311 heridos, por parte de los marines5 y 687 muertos de la Armada de EE.UU. Aunque las fuerzas de Estados Unidos eran siete veces más grandes que las japonesas, estas fueron capaces de infligir un daño sustancial a las fuerzas estadounidenses. Este número de bajas desató una tormenta de protestas en los Estados Unidos, donde no se podían entender las elevadas pérdidas en una, pequeña y aparentemente sin importancia, isla en medio de la nada. Al finalizar la guerra se le preguntó al General Holland M. Smith.
«¿Tarawa valió ese precio?» «Mi respuesta», «es incondicional: No. Desde el principio, la decisión de la Junta de Jefes de aprovechar Tarawa fue un error y de su error inicial creció el drama terrible de los errores, errores de omisión más que de comisión, lo que resulto en estas víctimas innecesarias». A juicio de Smith, (Nosotros) deberíamos haber dejado que Tarawa se secase en la parra. Podríamos haberla neutralizado desde nuestras bases en la Isla Baker, al este, y las islas Ellice y Phoenix, hacia el sureste.
Las pérdidas en Tarawa se pueden explicar por la dificultad de coordinar las operaciones anfibias combinadas, una de las misiones militares más exigentes. En ese momento, Tarawa fue el atolón invadido por las fuerzas aliadas en el Pacífico, con el mayor número de defensas. Pero las lecciones aprendidas en Tarawa tampoco se aplicaron en la batalla de Iwo Jima, donde murieron 20 mil japoneses y seis mil norteamericanos.

Juan Silva Vidaurre Juan Silva Vidaurre

Periodista. Hombre de radio y televisión. Aficionado a la gastronomía y experto cocinero.