No tengo candidato

Mi voto no va por nadie. Este proceso ha estado lleno de candidatos que pretenden una victoria comprando votos con regalos.

Publicado el: 18/03/2016 18:03

Hace unos días mi sobrina de 13 años fue la última persona que me preguntó por quién iba a votar en las elecciones. Le dije: por nadie, porque no tengo candidato y mi voto será blanco o viciado.

Esta es  una respuesta que vengo manejando desde que salió la lista oficial de candidatos presidenciales. Y ni siquiera por ser mujer podría votar por Keiko Fujimori quien dice: “cargar con los errores de su padre”, quien estudió con la plata de todos los peruanos, y se hizo la ciega cuando su madre fue maltratada, peor aún, que yo sepa no tiene un trabajo ‘real’ el cual admirar.

De otro lado está Verónika Mendoza, quien se ha quedado estancada 40 años con su ideología de izquierda y para rematar señala que: “en Venezuela se han dado procesos electorales democráticos”. Suficiente. Mi voto no va por nadie.

Tampoco estoy para preocuparme por escuchar los dimes y diretes de los candidatos porque sinceramente lo único que busco es un país con mejores oportunidades. Aunque la fase suena ‘trillada’, es cierta y vigente.

Hace casi un mes me quedé sin trabajo oficialmente. Hace varios meses me separé del padre de mis hijos. Hace unos meses volví a la casa de mis padres para ahorrar gastos, acabar deudas y empezar otra vida.

Hace unos meses mis días cambiaron completamente. Me convertí en madre al 100 % prácticamente, porque fácil era dejar a mis hijos al cuidado de mi mamá u otra persona e irme a trabajar todo el día, volver cuando estaban dormidos y ya no había mucho que hacer.

En cambio ahora es agotador. Estoy en ese proceso en el cual debo organizar mi tiempo, mis mañanas y mis tardes. Las horas quedan cortas entre el desayuno, la lonchera, el colegio, la limpieza de la casa, salir al parque y dormir.

Lo cierto es que ya habré mandado mi hoja de vida a unos 50 correos, aproximadamente, pero nada, no llaman y mientras tanto debo ver trabajos a corto plazo, algunos free, dividiendo ese tiempo con mis hijos y escribiendo, que disfruto harto.

Hay que buscársela como sea. La educación  de ellos no puede esperar y creo que casi todas las madres prácticamente solteras o separadas como yo  están totalmente de acuerdo conmigo y entienden de qué hablo.

Estar en cama al culminar el día es el único momento de tranquilidad que puedes tener para relajarte o desfogar un rato los sentimientos.

Mi caso es uno más. Ni qué decir de aquellas mamis que crían a varios hijos solas e incluso algunos de ellos tiene discapacidad y/o alguna enfermedad. Mis respetos.

Pero probablemente a los señores candidatos no les importe mi vida, ni la de nadie, mientras ellos discuten quien tiene más gente en redes sociales o convocan más personas en mítines, atrás de ellos hay varias féminas con pantalones que a diario anhelan mejores oportunidades de trabajo, calidad en los servicios de salud y sobretodo seguridad en las calles. Y nadie me ofrece nada de eso. Ni las candidatas mujeres.

Aún sigo pensando que el voto no se regala, ni se compra, se gana de alguna manera. Y este proceso ha estado lleno de candidatos que pretenden una victoria comprando votos con regalos.

Claudia Bravo Claudia Bravo

Periodista, madre y mujer fanática de la salsa clásica. Futura Doctora Bola Roja. Viajera y amante de la buena comida.