Los primeros 60 dias de PPK y el Congreso

Los dos primeros meses de este gobierno serán recordados por la apertura demostrada por el régimen, abriendo la puerta a diversos sectores para que participen del gobierno.

Publicado el: 28/09/2016 16:09
Los primeros 60 dias de PPK y el Congreso

El gobierno del Presidente Pedro Pablo Kuczynski y el Congreso con mayoría fujimorista cumplen los primeros 60 días de los 60 meses para los que fueron electos en los pasados comicios, los más enredados y tensos de la historia reciente del país, y pese a una que otra frase cortés para bajar los ánimos caldeados, es evidente que el obstruccionismo de Fuerza Popular producto de la pica por no haber ganado las elecciones, no amainará, sino que tendremos un período gubernamental sumamente crítico en lo interno.

El tira y afloja por el tema de la delegación de facultades solicitada por el presidente del Consejo de Ministros, ha dado pie para que los congresistas fujimoristas se alucinen los reales gobernantes, y den muestra de su entraña convenida y egoísta, pues sólo cuidan sus intereses, así no sean limpios, cosa de lo que el país ya viene tomando nota, como lo demuestran las recientes encuestas.

Los dos primeros meses de este gobierno serán recordados por la apertura demostrada por el régimen, abriendo la puerta a diversos sectores para que participen del gobierno (incluyendo ex funcionarios del pasado régimen, apristas, y hasta fujimoristas como en el caso de la SUNAT), mientras que los seguidores de Alberto Fujimori se debaten en una división protagonizada por los hijos de éste, la ex candidata presidencial y el congresista más votado, para ver quién se queda con el control de su organización.

Y cuando en la política los intereses subalternos son más importantes que los de la mayoría, se pierden puntos en imagen, que jamás se recuperan. La accidentada salida de Yeni Vilcatoma de la bancada mayoritaria (a la que seguirán otra media docena de legisladores) y la pataleta para aprobar una mayor potencia a la Unidad de Investigación Financiera, que permita levantamiento de secreto bancario, más firmeza contra el lavado de activos, y cruce de información con los organismos electorales para no seguir teniendo mafiosos como candidatos, han desnudado la verdadera razón por la que el fujimorismo quería gobernar el país.

El plan de 100 días (modesto, alejado de toda ambición figuretista, efectivo y realista) propuesto por el Jefe de Estado y el líder de su Gabinete Ministerial, es boicoteado por la mayoría parlamentaria y también por una izquierda que como siempre, aparece pegada con chicle para oponerse, pero en la interna no encuentran ninguna manera para tener una postura unitaria, sino que siguen divididos como desde hace 30 años, por asuntos ideológicos que la convierten en incapaz de conseguir en la práctica un aporte destacable. Son como aquellos jugadores de fútbol que se engolosinan con el balón haciendo toques y paredes en todo el campo, pero jamás rematan efectivamente al arco.

Hace mal PPK, en opinión de este columnista, en ceder a chantajes de esa mayoría parlamentaria, desprestigiada y en vías de implosionar, concediéndole espacio a gente de su entorno en puestos claves del gobierno, y en hacer casos de las rabietas del primer clérigo de la nación, a todas luces mimetizado con ese partido, al punto de hasta criticar ministros.

El país ya lee, y se da cuenta que es ridículo que un grupo que tiene como presidente de la Comisión de Educación a un plagiador, como presidenta de la Comisión de Presupuesto a una ignorante en temas económicos, y que se oponen a que delitos como los de su ex jefe de campaña Joaquin Ramírez sean efectivamente sancionados, pueda ser capaz de pensar en positivo para el país. Si se quieren negar a dar facultades, habrá otra manera de hacerles entender que el Perú está primero.

Javier Alejandro Ramos Javier Alejandro Ramos

Analista político y crítico cinematográfico. Vicepresidente del Club de Periodistas. Secretario Técnico del Colectivo por una TV con Valores. Director de NoJodas.Pe y Los Puntos sobre las Jotas.