Con-Viviendo con el Síndrome de Down

Reflexiones y vivencias en una fecha especial: el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

Publicado el: 03/12/2015 08:12
Con-Viviendo con el Síndrome de Down

Un día, cuando José David tenía siete años me dijo: -"Mamá, ya sé qué quiero ser cuando sea grande".
Me sorprendió, pero le seguí la corriente. 
- ¿Qué te gustaría hijo? 
- "Cuando sea grande voy a ser artista. Un cantante famoso".
Sentí un nudo en la garganta.
-¿Qué pasa mamá, por qué lloras? me dijo.
Confieso que no pude controlarme y se me cayeron las lágrimas.
- Es la emoción hijito. Es que ya te veo en un escenario, contesté.
Recuerdo cómo me afectó esa revelación. Podría haberme dicho otra cosa, pero ¿cantante? ¿Una persona con Síndrome de Down?

Hoy, José David no es famoso, pero canta a su gusto, en la casa o en el karaoke y se ha presentado en público en diversas oportunidades. ¿Si lo hace bien? Solo sé que lo disfruta y lo hace con tanta pasión que lo demás es lo de menos.

¿A dónde quiero llegar con esta vivencia personal? A decirte que todos somos seres humanos, y por ende, imperfectos. Aspiramos a la excelencia y seguramente habrá quienes se aproximen, pero siempre existirán aspectos de nuestras vidas que no serán compatibles con eso que se denomina perfección.

Por ello, antes de teorizar sobre la función del Estado o evaluar el cumplimiento de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, en esta fecha tan significativa, te invito a reflexionar sobre tu rol respecto a los 650 millones de personas con discapacidad que se estima existen a nivel mundial.

Y si eres padre o madre de una persona con discapacidad, el mensaje es directo: Considera y valora las expectativas de tu hijo o hija, sin importar los diagnósticos desalentadores. Es suficiente que tú creas en ese gran potencial, invisible a los ojos de los demás, pero no improvises. Apóyate en los profesionales adecuados para salir adelante.

Todas las personas tenemos sueños y nos toca a los padres brindar las herramientas necesarias a nuestros hijos, desde la primera infancia en adelante, para que puedan cumplirlos.

Recuerda: Los milagros no existen. No te cruces de brazos ni te dejes dominar por el pesimismo. De ti depende no solo el futuro, sino el presente de ese ser maravilloso, único e irrepetible. 

Gloria Pineda Gloria Pineda

Periodista, defensora de los derechos de las personas con discapacidad, consultora en temas de comunicación y viajera empedernida.