Democracia y elecciones

Cáustica, enérgica y valedera opinión en torno a la democracia actual y su falta de representatividad popular.

Publicado el: 22/01/2016 13:01
Democracia y elecciones

La democracia, tema recurrente y cuasi sacro entre los analistas políticos de diversos orígenes y tendencias, se asocia mecánicamente a los procesos políticos eleccionarios en cualquier lugar de la tierra.

Como no, en el proceso eleccionario en curso que se desarrolla actualmente en nuestro país y donde analistas y periodistas políticos califican de democrático o no democrático (hasta antidemocrático) a candidatos/candidatas, según respondan  a estándares que supuestamente definen su talante democrático.

¿Quién o quiénes han establecido esos supuestos estándares de aplicación universal y cuyo rasero obligatoriamente deben pasar quienes aspiran a cargos de representación? Pues nada menos que “los países civilizados” del llamado primer mundo y que inclusive los han impuesto en organismos multinacionales que ellos han diseñado, generado y puesto en funcionamiento para sus propios fines y satisfacción de sus angurrias. Y pobre de aquel país que “viole” tales estándares.

Es proscrito de los foros internacionales, amenazado con sanciones que van desde matar de hambre a los pueblos de esos países que incumplen los benditos estándares, hasta matarlos literalmente a balazos y bombazos. Todo ello cumpliendo formalismos que han inventado, que incluye la veeduría de los procesos electorales por supuestos funcionarios probos e imparciales que los  califican. Según esa calificación los organismos multinacionales y los gobiernos “democráticos”, de acuerdo a sus intereses y conveniencias deciden las letales sanciones, si no aplicó los estándares.

Y en cada país, una nube de periodistas y analistas políticos someten a exámenes y preguntas sesudas a los candidatos que no son del gusto y agrado del establishment. ¿Cuál es su política económica (que debe ser la que diseñan e imponen los organismos multinacionales)? ¿es amigo o enemigo de tal gobierno (“antidemocrático” por cierto)? Y otras por el estilo que nada tienen que ver con las necesidades y carencias de los pueblos y menos aún con una propuesta que realmente apunte a liberarlos de los males seculares que padecen para lograr metas que procuren bienestar sostenible y un marco jurídico que realmente permita el ejercicio libre de la ciudadanía a todos y todas quienes conforman la sociedad.

Jamás se escucha o se señala por parte de tales periodistas y analistas políticos cuestionar de manera crítica y responsable los problemas y carencias del país. La causalidad que subyace a sus manifestaciones y el rol que han cumplido y cumplen los distintos actores políticos nacionales e internacionales. El “orden establecido” es inmutable; está más allá del bien y del mal.

Esa es la “democracia” y el “ejercicio de ciudadanía” diseñada desde el ominoso centro financiero y político dominante para los pueblos satelizados, que ad infinitum, deben asumirlas y ponerlas en práctica so pena de expulsarlos de la llamada “comunidad internacional”, con la consiguiente amenaza de sanciones que incluyen la invasión militar para “restablecer el orden y la democracia”.

Pues esa caricatura se ha puesto en escena en nuestro país, como cada 5 años, en el proceso en curso. Y como siempre los autodenominados analistas y periodistas políticos de los medios “serios” y los otros, apuntan a satanizar a los que tímidamente y hasta con vergüenza proponen uno que otro tema que roza de costadito al sistema perverso instituido.

Los delincuentes comprobados que fungen de candidatos, nada menos que a la presidencia de la república, se pasean orondos y desvergonzadamente por medios que generosamente les abren sus páginas y espacios para preguntarles por la salud de su mascota o la última travesura que protagonizaron, de manera coloquial y cómplice.  A la par y al alimón, las encuestadoras “serias y científicas”  presentan la “fotografía del momento” que cada semana rebotan en las primeras planas de esos medios, comentadas acríticamente por sus analistas, destacando la performance de los delincuentes que encabezan las “preferencias” induciendo de manera grosera la orientación de un elector despistado, angustiado por las carencias y urgencias del día a día.

Mientras tanto se siguen fortaleciendo fortunas mal habidas y pactos inicuos para asegurar beneficios mafiosos a cargo de las “ventas a futuro” de los recursos de la nación que hundirán, cada vez de manera más severa, en la inopia, a la población desprotegida de la nación, que lamentablemente seguirá esperando una “nueva  oportunidad” para paliar su hambre de pan y de justicia ancestrales.

Esa es la democracia, amigos y amigas. Ese es el “ejercicio soberano de la ciudadanía”. ¿Qué les parece?

Que viva “la fiesta democrática” de los sinvergüenzas y ladrones que han envilecido la política, para beneplácito de los gendarmes del ominoso poder político y financiero, aliado de narcos y especies similares, que gobiernan el mundo para sostener ese sistema perverso.

(Arequipa, enero de 2016)

 

Marcibal Rojas Marcibal Rojas

Sociólogo, en los ratos libres, iconoclasta e inconforme, a tiempo completo. Analista de la realidad común y silvestre.